¿Por qué las exposiciones de moda siempre son en París? Será, será....
Ya se acerca la hora y los amantes de Louis Vuitton están que se suben por las paredes haciendo colas para entrar en una de las exposiciones más relevantes del año. El viernes 9 de marzo, el Museo de Artes Decorativas en París abrirá sus puertas para presentar LOUIS VUITTON versus MARC JACOBS.
Esta exposición muestra la historia de dos hombres, Louis Vuitton y Marc Jacobs, creador y director artístico de la Maison respectivamente, y sus grandes aportaciones al mundo de la moda. Dos hombres que en dos momentos completamente diversos de la historia - la era de la industrialización de finales del siglo XIX y la globalización del siglo XXI ,han conseguido, con un lenguaje común, que combina tradición con innovación, artesanía con creatividad, escribir un capítulo en la historia de la moda.
La Expo está sividida en dos plantas, cada una dedicada a un personaje, la exposición consagra las obras más representativas de ambos creadores.
Uno de los viajes más significativos del lujo moderno se empezó a pie en 1835. A los 14 años, Louis Vuitton dejó su pueblo nativo de Anchay en las remotas montañas de Jura, cerca de la frontera suiza, para caminar 250 millas hasta su nueva vida en París. Provenía de una familia de molineros y carpinteros y, durante el transcurso de ese viaje, tras desarrollar varios oficios para poder pagárselo, pareció dominar el arte de trabajar con la madera y logrando una notable y valiosa experiencia.
En 1837, Louis Vuitton llegó a París y se presentó a Monsieur Maréchal, un reconocido layetier-emballeur, término usado en aquellos días para designar a quienes se dedicaban a fabricar baúles y empaquetar equipajes. Con la llegada de la era del viaje – la primera línea de ferrocarril francesa se inauguró en 1837, mientras que en 1838 un barco de vapor cruzó por primera vez el Atlántico – los layetier-emballeur de la ciudad estaban muy demandados. Se especializaron en armar y empaquetar los queridos y extravagantes vestidos del Segundo Imperio en maletas de álamo, que medían y construían a mano. Louis Vuitton era ya el primer asistente de su patrón cuando, en 1853, recibió el más preciado honor: convertirse en el favorito de la Emperatriz Eugenia.

Allá donde iba la realeza seguía la burguesía, por lo tanto en 1854 – el año de su boda – Louis Vuitton tomó la decisión de establecer su propio negocio. Con su esposa, abrió su taller en “4, rue Neuve des Capucines”, a un tiro de piedra de la Place Vendôme y de la futura Opera House… Y así comienza la historia del creador de La Maison…
Pues ya sabéis, no os la perdáis....